Las Grabaciones para DECCA

By Numero9 On marzo 11th, 2010

The Beatles ( con Pete Best ) en una fotografía de las sesiones en el estudio de Albert Marrion. Liverpool, 1961.

Resumiendo:

Tras haberles visto actuar en varias ocasiones, Brian Epstein decide hablar personalmente con el grupo para ofrecerles ser su Manager. Tras varios tiras y aflojas, por ambas partes, Epstein les convence de que con él van a ganar mucho más dinero de lo que ganaban en ese momento. El grupo accede y tras la firma del correspondiente contrato – contrato que Brian Epstein no firmó hasta muchos meses después – solo existe un objetivo primordial a cumplir en la mente del nuevo Manager: obtener un contrato discográfico para grabar un primer disco que les sirva de promoción.

Supuestamente, Epstein grabó unas actuaciones de The Beatles en el club Cavern y con esas cintas pretendía llamar la atención de un columnista del Liverpool Echo, un tal Diker, al que escribió pidiéndole que publicara en su columna – dedicada a las novedades musicales – una breve mención a su grupo, The Beatles. Tiempo después, Brian recibió una carta de contestación pero no de ese tal Diker, sino, de Tony Barrow, el encargado de escribir las notas promocionales en los discos del sello discográfico DECCA, y quien se escondía tras el pseudónimo de Diker. En su posterior encuentro, Epstein le dió a oir un acetato extraído de las grabaciones en el club y Barrow rechazó el mencionar al grupo en su columna ya que no tenían un disco oficial publicado y que la horrible calidad del sonido del acetato impedía obtener una opinión concreta. Pero Barrow, pudo detectar algo en lo que oyó que hizo que realizara unas cuantas llamadas a DECCA tras terminar la reunión con Brian Epstein. Una de aquellas llamadas fue a Dick Row, Presidente del departamento de Artistas y Repertorio del sello, a quién le sugirió la posibilidad de fichar al cuarteto. La política de la empresa, de no rechazar a nadie sin antes haber sido visto y escuchado, obligó a Row a mandar a su asistente, Mike Smith, a Liverpool para escuchar al grupo, en directo, en el Cavern. Lo que Smith vió y escuchó aquél día, en el club, hizo que se pactara una segunda audición para el 1 de Enero de 1962, en los estudios de grabación de DECCA, en Londres.

Una foto de The Beatles en una de sus últimas actuaciones en The Cavern.

El día de la cita no fue todo lo bien que hubieran deseado, ya que debido a la nieve que estaba cayendo y a que era el día de año nuevo, el cansancio del viaje, la espera y los efectos de las fiestas de la noche anterior hicieron mella en los primeros momentos del encuentro para dejar paso, posteriormente, a un ambiente relajado y cargado de magia en el momento de iniciar la grabación de la audición. The Beatles grabaron 15 canciones de su repertorio habitual, 3 de ellas compuestas por John Lennon y Paul McCartney*:

Like Dreamers Do*
Money (That’s What I Want)
‘Till There Was You
The Sheik Of Araby
To Know Her Is To Love Her
Take Good Care Of My Baby
Memphis
Sure To Fall (In Love With You)
Hello Little Girl*
Three Cool Cats
Crying, Waiting, Hoping
Love Of The Loved*
September In The Rain
Besame Mucho
Searchin’

Tras la audición, todo quedó en que les sería notificada la decisión. La respuesta no se hizo esperar y a principios del mes de Febrero recibieron la desagradable noticia del rechazo de la firma del contrato con DECCA. Los motivos:

Se parecen y suenan mucho a The Shadows. Los grupos con guitarras ya no se llevan.

Yo me pregunto: ¿ Se habrán arrepentido lo suficiente ?. Corre la leyenda de que fue el propio George Harrison, en su momento, quien sugirió a los de DECCA que no volvieran a caer en el mismo error y que ficharan a The Rolling Stones. ¡ Menos mal que le hicieron caso !

Brian Epstein no se desanimó y no cesó en su empeño de mostrar la grabación a las diferentes compañías discográficas a las que acudía y que le iban rechazando una tras otra, hasta ir a parar a EMI, donde conocía a Robert Boast y a quien hizo escuchar, muy por encima, las grabaciones. Este le sugirió que pasara las grabaciones a formato disco para su mejor tratamiento y le acompañó hasta el estudio situado en la primera planta de la tienda de discos HMV, en Oxford Street, en Londres, propiedad del sello discográfico, donde se “cortaban” discos a 78 RPM, los usados para promoción. A Jim Foy, el técnico, le gustó lo que estaba escuchando y más sabiendo que algunas de las canciones estaban compuestas por los propios músicos. Foy, le preguntó a Epstein si el grupo tenía contrato discográfico con algún sello. La respuesta negativa de Brian le dió pie para sugerirle que visitara las oficinas de la editorial musical Ardmore and Beechwood, subsidiaria de EMI, situadas en la última planta.

Su contacto con Sid Coleman, el presidente de la Editorial, y sus posteriores contactos y entrevistas con George Martin, hasta finalizar en la firma de un contrato discográfico con EMI-Parlophone y todo el éxito que les llevó a lo que fueron, son y serán en la historia musical de este mundo, fueron/son producto del tesón de Brian Epstein.

Las grabaciones para DECCA ha sido producto de infinidad de Bootlegs. Hablaremos de algunos de ellos en posts posteriores.

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